Asociaciones vecinales de Espartales e Izquierda Unida condenan la falta de mantenimiento por parte de la Empresa Municipal de la Vivienda
Miembros de las asociaciones de vecinos Espartales Unidos y Tomás de Villanueva y el concejal de Izquierda Unida, David Cobo, han visitado las viviendas de la EMV de la Plaza Reina María Cristina, en el barrio alcalaíno de Espartales.
Cobo ha explicado que allí ha detectado «humedades en garajes, falta de mantenimiento e iluminación en las zonas comunes», así como «líneas de cableado de toma de tierra que han sido robadas y no son repuestas» y un «absoluto abandono y dejación de obligaciones por parte de la EMV».
IU recuerda que la EMV de Alcalá de Henares es una empresa mixta donde el propietario mayoritario es el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Las viviendas de la EMV se encuentran en régimen de alquiler.
«Los inquilinos pagan el IBI y los gastos de comunidad de la vivienda, pero la EMV se desentiende absolutamente del mantenimiento y reparaciones de las viviendas y zonas comunes. Esta es una queja recurrente en las viviendas de la EMV que se encuentran en el barrio de Espartales, tanto en la Plaza Reina María Cristina como las ubicadas en la calle Leopoldo Alas Clarín», denuncian desde la formación.
«Las bombillas fundidas no se reponen, las zonas ajardinadas son descampados, los portales no se pintan desde hace más de 10 años. Hace un año un portal de Leopoldo Alas Clarín estuvo un mes sin electricidad en el portal y sin que funcionara el ascensor por falta de pago de la EMV a la compañía eléctrica», critican.
Además, indican que en todos los portales hay viviendas tapiadas. «No es aceptable que haya viviendas de titularidad pública que estén vacías y que finalmente acaban siendo ocupadas. A todas las viviendas hay que darles uso poniéndolas en alquiler», explica una vecina de la Plaza Reina María Cristina.
Los vecinos denuncian que «se han producido escapes de agua que han ocasionado importantes humedades en garajes y locales comerciales. Estos daños no están siendo reparados. En diferentes portales se ha producido el robo de los cables de toma de tierra de las derivaciones individuales. Este robo de cable no impide que siga llegando suministro eléctrico a la vivienda, pero afecta a la seguridad de las personas en caso de que el electrodoméstico este derivado y ocasione una descarga en la persona que lo utiliza. El cableado no está siendo repuesto, por lo que estas viviendas cuentan con electricidad pero sin las medidas de seguridad reglamentarias», se quejan.
Según Cobo, «hace tres años la EMV decía que no cumplía con sus obligaciones de mantenimiento por falta de liquidez. Desde entonces es público que el Ayuntamiento ha destinado a comprar inmuebles de la EMV cerca de 5 millones de euros. ¿Por qué no utiliza ese dinero la EMV para cumplir sus obligaciones con los inquilinos? En estos años he conocido familias que finalmente han decidido irse cansadas de incumplimientos. Me da la sensación de que esto es lo que la EMV persigue, que los vecinos se marchen y los portales queden vacíos para vender los bloques», añade. La visita ha terminado junto una explanada que antiguamente albergaba unos columpios. «Estaban viejos, un día los desinstalaron y no los repusieron», dice una vecina.